Arte Rupestre de Honduras

Arte Rupestre en Honduras
Arte Rupestre en Santa Helena, Departamento de La Paz
¿Qué es el Arte Rupestre? El arte rupestre es la representación de formas y figuras sobre la superficie de las rocas. Se encuentra en todo el mundo, y Honduras no es la excepción. A lo largo y ancho del país, de las remotas áreas de la Mosquitia a los suburbios de Tegucigalpa, se encuentra el arte rupestre en farallones, peñascos y, sobre todo, en abrigos rocosos grutas no muy profundas formadas por la erosión causada por los efectos del agua o el viento.
 
En Honduras el arte rupestre se manifiesta en dos formas: pinturas y grabados, también conocidos como "pictografías" y "petroglifos" respectivamente. La mayoría del arte rupestre de Honduras consiste en petroglifos, los cuales varían de incisiones a líneas superficiales. En las pinturas comúnmente se observan colores primarios -rojo, amarillo y azul o blanco. En ocasiones, las pictografías y petroglifos se encuentran juntos.
 
Ambos tipos de arte rupestre muestran una rica gama de imágenes, que varía de sencillas y complejas formas geométricas a figuras antropomorfas (humanas) y zoomorfas (de fauna). Estas últimas pueden consistir, por ejemplo, en una sola cara grabada en un peñasco o en una intrincada combinación de figuras que cubren completamente un farallón.
 
En 1991, la Sección de Arqueología del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) inició un programa de búsqueda y registro del arte rupestre en Honduras. A través de esta investigación actualmente en proceso, se espera establecer posibles vínculos entre los diferentes sitios de arte rupestre y entre éstas y otras actividades de la misma época. Esto permitirá conocer más de fondo nuestro pasado y nuestros ancestros.
 
Las manifestaciones del arte rupestre en Honduras son abundantes - se han registrado sitios en todas partes del país - y también accesibles. Con toda probabilidad un sitio de arte rupestre yace a corta distancia de su casa o escuela. Sin embargo, esta misma accesibilidad lo expone al daño causado sobre todo por el vandalismo. Sin la intervención humana, esta visión pictórica del pasado ha perdurado durante cientos o miles de años.
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Los paneles muestran una selección representativa del arte rupestre de varias regiones del país, registrada por los investigadores del IHAH durante los últimos tres años. Las gráficas reproducen las imágenes a su tamaño natural, a menos que se indique lo contrario.
OROPOLÍ, Depto. de El Paraíso
 
Los petroglifos de Oropolí se encuentran grabados en distintos puntos de los farallones que bordean el río Oropolí. En su conjunto representan un gran número de figuras geométricas, antropomorfas y zoomorfas, estas últimas son imágenes naturalistas o fantásticas. La figura a la izquierda podría representar un animal ahora extinto o una bestia mitológica. Quizá este animal fue cazado por el artista o quizá tenía para él importancia religiosa simbólica. El panel a la derecha fue tomado de un farallón que mide tres metros de altura por cinco metros de ancho, cuya superficie está casi completamente cubierta de un elaborado conjunto de imágenes. La figura que sobresale parece representar a un personaje importante con tocado y aretes.
AYASTA, Depto. de Francisco Morazán
Las cuatro qrutas de Ayasta, cerca de Ojojona, estan situadas a lo largo de un cañón. Dentro de las grutas, se observan una gran cantidad de figuras antropomorfas, zoomorfas y geométricas que ilustra la rica visión del artista precolombino. También aquí algunas figuras parecen llevar un tocado en su cabeza.
 
YAGUACIRE, Depto. de Francisco Morazán
 
Yaguacire está ubicado a unos pocos kilómetros al sur de Tegucigalpa. Al igual que muchos sitios de arte rupestre, estas tres grutas están situadas en la parte alta de un afloramiento rocoso, con una vista que domina un valle. En este sitio las figuras están pintadas, principalmente de blanco. Las figuras a las que no llega la luz natural, están cubiertas de un hongo decoloración negra.
Las figuras antropomorfas y zoomorfas llenan las paredes de las grutas. Muchas se traslapan con figuras anteriores, una puesta sobre la otra. Una figura es la huella de una mano, por cierto una imagen común en el arte rupestre a nivel mundial. Tal vez es una especie de firma del artista. ¿Qué cree usted que pueden tener las figuras de la parte superior en sus manos?
 
SANTA ELENA, Depto de Francisco Morazán
 
Santa Elena posee el grabado más complejo hasta ahora registrado en Honduras: Una serpiente estilizada, que se reproduce aquí a tamaño natural. Aunque está ubicado en el centro del país, a unos kilómetros de Tegucigalpa, este grabado muestra rasgos estilísticos asociados con el arte mesoamericano y mexicano en especial. Estos elementos incluyen la lengua bífida, las plumas que salen de la cola y las intrincadas marcas sobre el cuerpo. La serpiente fue representada por aztecas y mayas en esculturas en piedra y vasijas de barro, en alusión al dios Quetzalcóatl y Kukulcán respectivamente, mejor conocido como la serpiente emplumada. Las sencillas figuras y caras humanas contrastan con la complejidad de la serpiente y probablemente fueron grabadas en otra época.
  
LA PIEDRA FLOREADA, Depto de Colón
 
La piedra floreada yace en el margen del río Kinikisné, exactamente dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera del río Plátano. Este sitio de arte rupestre consiste, en realidad, en dos peñascos de varios metros de alto, sobre los cuales fueron grabados figuras individuales. Todas estas ilustraciones fueron grabadas con líneas claras y bien definidas que parecen deslizarse sobre la superficie de la piedra. El grabado más importante es el de tina sierpe, de lengua puntiaguda con púas y con plumas. El nombre de esta piedra se deriva de las formas aparentemente de flores que se pueden apreciar.
 
SANTA ROSA, Depto. de Francisco Morazán
 
Este sitio de petroglifos está ubicado en una pequeña gruta desde cuya altura se domina el pequeño valle de Santa Rosa al sur de Tegucigalpa. El panel muestra algunos grabados procedentes de la pared interior de la gruta. Las formas curvilíneas sugieren serpientes, mientras que la figura en el centro podría representar un ave con un cuello largo doblado en posición protectora sobre el resto del cuerpo.
 
VANDALISMO
 
El ejemplo más común de vandalismo lo vemos en rayas hechas con objetos punzantes, tales como machetes, cuchillos, navajas o simplemente otra piedra del lugar, sobre o cerca de las manifestaciones del arte rupestre. Muchos visitantes graban o pintan sus nombres o fecha de su visita, con lo cual destruyen la integridad del monumento. De igual manera otros colorean las incisiones para apreciar mejor el grabado : preocuparse por los efectos a largo plazo. Todas estas actividades son destructivas y constituye una amenaza a este legado del pasado.

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